jueves, 14 de octubre de 2010

Métodos de escritura (I)

Es hasta el día de hoy que me sigo sorprendiendo como del caos aparente de ideas, falta de lectura de textos, cosas que no entendés y demás...

No sé, me sigue sorprendiendo como uno llega a escribir algo coherente, legible y publicable.

Soy una persona caótica y dispersa. Siempre me costó concentrarme; de hecho, este blog nació de esa dispersión y caos: me siento a escribir acá en aquellos momentos en los cuales tendría que estar sentado leyendo algún texto académico, preparando una clase, en fin, haciendo cosas "importantes" que siempre delego para último momento.

Pero siempre a último momento, increíblemente, uno llega a hacer todo. Pongo un ejemplo: parcial domiciliario de Historia Social General.

Prácticamente no cursé la materia, porque entre mis faltazos épicos y la toma de la facultad estuve más alejado de la materia que satélite ruso en Plutón. Estaba solo y con esa sensación de estar en Aldo Bonzi a las 23hs, en bolas y sin monedas para el bondi. Así fue la secuencia:

Miércoles: Entrega de consignas vía mail. Ese mismo día fui a la facultad a comprar los textos que yo creía que tenía que leer. Me sentí como en un supermercado eligiendo entre tomates y verduras varias. Es hora de mandar fruta en el parcial? No, hay que leer. Ni ganas, leo mañana.

Jueves: Me dispongo a leer. Tiro unas puntas para la respuesta 1. Me aburro. Boludeo. Me aburro. No leo nada. "Mañana será otro día y no tengo nada que hacer, no creo que la conchuda de mi jefa me llame"

Viernes: Me llama mi jefa de urgencia para que vaya a hacer un trabajo. Pierdo todo el día.

Sábado: Me levanto tarde y con resaca. Leo otro pucho. Creo que estoy habilitado para terminar la 1. No, no llego. No se me caen ideas. Sigo leyendo lo que me falta. Termino de leer textos para la 1 (Leer es un eufemismo: sería mas acertado decir "escanée con la mirada" pero bue). Trato de inspirarme. No sale nada. Se va todo a la mierda. Salgo a la noche. Me emborracho para el descarte.

Domingo: Me levanto inspiradísimo. Termino la respuesta 1. Leo para la 2 y simultáneamente para la 3. Tiro un par de puntas. Nada. Me voy a dormir.

Lunes: Termino de leer mis textos. Empiezo a boludear escribiendo gansadas que se me vienen a la mente. Curiosamente, las gansadas tienen coherencias y decido ponerlas en el examen. Divago todo el día. A la noche me voy a dormir, frustrado. Pero siento un enano intelectual sobre mi hombro izquierdo que me dice 'ya está, es ahora, dale para adelante, negro'.

Martes (medianoche/madrugada): Al enano lo ahogué en la bacha de la cocina porque me robó los 2$ que tenía en mi billetera. Hablando gansadas por msn, me inspiro y hago la 2 y la 3, en menos de 3 hs y tras 8 hojas de escritura. Que tul? Marche impresora y parcial dedicado a la memoria del enano sin nombre.

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