miércoles, 23 de diciembre de 2009

Vivir es Morir

Lo que más me cabe de la música es como se pueden traducir estados sin decir ni una sola palabra. Es más, a veces sin producir ningún sonido.

Por eso, para mí la música instrumental es la más hermosa poesía. Sumergirse en los vaivenes de las melodías, que se chocan, se funden, crean nuevas hasta que se olvidan completamente las anteriores. Pasar de la euforia a la tristeza con un simple cambio de ritmo. Llorar por un poema musical que no dice ni una palabra. Pero dice mucho, carajo.

Por eso no puedo evitar soltar una lágrima al escuchar...

martes, 22 de diciembre de 2009

El arte quema. O no es arte

"La consagración de la primavera", de Igor Stravinsky, es arte puro. En su presentación, allá por 1919, provocó rechazo y escupitajos varios, a tal punto que al 2do acto de la obra se tuvo que contener al público para que un poco más no intentara asesinar a Stravinsky.

Esto es innovación, provocación, experimentación. Una constante búsqueda por romper esquemas, por salir de la rutina, por ir más allá del sistema de música occidental, por bordear los límites de lo indecible para volver y decir "Si, mirá, había algo más allá de los límites".

Algo que creo que le está faltando a la música de hoy. Por eso un poco de Stravinski no viene nada mal para la mente y el espíritu.

Y esta que pela.

Y es arte. La puta madre. Esto es arte

Volvió el macartismo, vieja!

Lista negra de cosas que detesto sin motivo aparente:

. El transporte público

. Microcentro

. El café tipo lágrima

. El rock nacional (salvo contadas excepciones)

. Las medias rombito

. El desodorante a bolilla

. Hablar por teléfono celular

. El limpiador Cif crema

. Cuando a la cerveza se le va el gas

. El disco "By The Way" de los Red Hot

. Navidad y Año Nuevo

. El Branca Menta

sábado, 19 de diciembre de 2009

Cornelio querido

Siempre me cabió Chris Cornell como cantante. Pero recién ahora comencé a descubrir su poesía. Y es oscura. Muy oscura.

jueves, 17 de diciembre de 2009

CB



"— Esa es tu respuesta a todo: Beber
— No, esa es mi respuesta a la nada."

Charles Bukowsky. Hollywood (1989)

sábado, 12 de diciembre de 2009

Tato... tatodomal!

Hace varios años, hojeando una revista de música del año 2001, había encontrado un Monólogo del genial Tato Bores titulado "La Culpa". Hoy se me vino de vuelta a la mente y aquí está para echarle la culpa al otro.

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La culpa de todo la tiene el ministro de Economía dijo uno.

-¡No señor! dijo el ministro de Economía mientras buscaba un mango debajo del zócalo. La culpa de todo la tienen los evasores.

-¡Mentiras! dijeron los evasores mientras cobraban el 50 por ciento en negro y el otro 50 por ciento también en negro. La culpa de todo la tienen los que nos quieren matar con tanto impuesto.

-¡Falso! dijeron los de la DGI mientras preparaban un nuevo impuesto al estornudo. La culpa de todo la tiene la patria contratista; ellos se llevaron toda la guita.

-¡Pero, por favor...! dijo un empresario de la patria contratista mientras cobraba peaje a la entrada de las escuelas públicas. La culpa de todo la tienen los de la patria financiera.

¡Calumnias! dijo un banquero mientras depositaba a su madre a siete días. La culpa de todo la tienen los corruptos que no tienen moral.

¡Se equivoca! dijo un corrupto mientras vendía a cien dólares un libro que se llamaba "Haga su propio curro" pero que, en realidad, sólo contenía páginas en blanco. La culpa de todo la tiene la burocracia que hace aumentar el gasto público.

¡No es cierto! dijo un empleado público mientras con una mano se rascaba el pupo y con la otra el trasero. La culpa de todo la tienen los políticos que prometen una cosa para nosotros y hacen otra para ellos.

¡Eso es pura maldad! dijo un diputado mientras preguntaba dónde quedaba el edificio del Congreso. La culpa de todo la tienen los dueños de la tierra que no nos dejaron nada.

¡Patrañas! dijo un terrateniente mientras contaba hectáreas, vacas, ovejas, peones y recordaba antiguos viajes a Francia y añoraba el placer de tirar manteca al techo. La culpa de todo la tienen los comunistas.

¡Perversos! dijeron los del politburó local mientras bajaban línea para elaborar el duelo. La culpa de todo la tiene la guerrilla trotskista.

¡Verso! dijo un guerrillero mientras armaba un coche-bomba para salvar a la humanidad. La culpa de todo la tienen los fascistas.

¡Malvados! dijo un fascista mientras quemaba una parva de libros juntamente con el librero. La culpa de todo la tienen los judíos.

¡Racistas! dijo un sionista mientras miraba torcido a un coreano del Once. La culpa de todo la tienen los curas que siempre se meten en lo que no les importa.

¡Blasfemia! dijo un obispo mientras fabricaba ojos de agujas como para que pasaran diez camellos al trote. La culpa de todo la tienen los científicos que creen en el Big Bang y no en Dios.

¡Error! dijo un científico mientras diseñaba una bomba capaz de matar más gente en menos tiempo con menos ruido y mucho más barata. La culpa de todo la tienen los padres que no educan a sus hijos.

¡Infamia! dijo un padre mientras trataba de recordar cuántos hijos tenía exactamente. La culpa de todo la tienen los ladrones que no nos dejan vivir.

¡Me ofenden! dijo un ladrón mientras arrebataba una cadenita a una jubilada y, de paso, la tiraba debajo del tren. La culpa de todo la tienen los policías que tienen el gatillo fácil y la pizza abundante.

¡Minga! dijo un policía mientras primero tiraba y después preguntaba. La culpa de todo la tiene la Justicia que permite que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra.

¡Desacato! dijo un juez mientras cosía pacientemente un expediente de más de quinientas fojas que luego, a la noche, volvería a descoser. La culpa de todo la tienen los militares que siempre se creyeron los dueños de la verdad y los salvadores de la patria.

¡Negativo! dijo un coronel mientras ordenaba a su asistente que fuera preparando buen tiempo para el fin de semana. La culpa de todo la tienen los jóvenes de pelo largo.

¡Ustedes están del coco! dijo un joven mientras pedía explicaciones de por qué para ingresar a la facultad había que saber leer y escribir.La culpa de todo la tienen los ancianos por dejarnos el país que nos dejaron.

¡Embusteros! dijo un señor mayor mientras pregonaba que para volver a las viejas buenas épocas nada mejor que una buena guerra mundial. La culpa de todo la tienen los periodistas porque junto con la noticia aprovechan para contrabandear ideas y negocios propios.

¡Censura! dijo un periodista mientras, con los dedos cruzados, rezaba por la violación y el asesinato nuestro de cada día. La culpa de todo la tiene el imperialismo.

Thats not true! dijo un imperialista mientras cargaba en su barco un trozo de territorio con su subsuelo, su espacio aéreo y su gente incluida. The ones to blame are the sepoy, that allowed us to take even the cat .

¡Infundios! dijo un cipayo mientras marcaba en un plano las provincias más rentables. La culpa de todo la tiene Magoya.

¡Ridículo! dijo Magoya acostumbrado a estas situaciones. La culpa de todo la tiene Montoto.

¡Cobardes! dijo Montoto que de esto también sabía un montón. La culpa de todo la tiene la gente como vos por escribir boludeces.

¡Paren la mano! dije yo mientras me protegía detrás de un buzón. Yo sé quién tiene la culpa de todo. La culpa de todo la tiene El Otro.

¡EL Otro siempre tiene la culpa!

¡Eso, eso! exclamaron todos a coro. El señor tiene razón: la culpa de todo la tiene El Otro.

Dicho lo cual, después de gritar un rato, romper algunas vidrieras y/o pagar alguna solicitada, y/o concurrir a algún programa de opinión en televisión (de acuerdo con cada estilo), nos marchamos a nuestras casas por ser ya la hora de cenar y porque el culpable ya había sido descubierto. Mientras nos íbamos no podíamos dejar de pensar: ¡Qué flor de guacho que resultó ser EL OTRO...

El hombre que vendió el mundo



Pasábamos por la escalera,
hablábamos del que y cuando
Aunque yo no estaba ahí, él dijo que yo era su amigo
Que vino como alguna sorpresa, yo hablé en sus ojos
"Yo pensé que tu moriste solo, hace mucho, mucho tiempo"

Oh no, yo no
Nunca perdí el control
Estás cara a cara
Con el hombre que vendió al mundo

Reí y agitó su mano,
e hice mi vuelta a casa
Busqué formulario y tierra, por años y años yo vagué
Miré fijamente a los millones aquí
Deberíamos haber muerto, hace mucho, mucho tiempo

¿Quién sabe? Yo no
Nunca perdí el control
Estás cara a cara
Con el hombre que vendió al mundo

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Waiting For The Sun



Recuerdos de Purmamarca. Octubre 2007

Revelations

Hoy es uno de esos días donde la vida te da sorpresas.

Sorpresa Nº 1:
A los 22 años inicié el rito de pasaje de todo boludo argentino. Tirar ropa para lavar con el DNI adentro.

Sorpresa Nº 2:

Pasando por Av. Warnes, descubrí que el logo de Carrefour no es ni una flor de lis ni una flecha. En realidad es una C





Sorpresa Nº 3:
Descubrí que al menos el 20% de mi tiempo semanal lo paso arriba de bondis (especialmente las líneas: 44, 78, 87, 343, 152, 140), trenes y subtes.

martes, 1 de diciembre de 2009

Captain Cook


Con una minipimer y una persona al pedo se pueden hacer muchas cosas. Hete aquí un licuado pulenta:

. Leche
. Un yogur cualquiera que esté dando vueltas por la heladera
. Una banana
. Alguna fruta que esté discriminada en la frutera
. Azucar
. Un cacho de edulcorante, si el azúcar no alcanzó y te da paja batir todo de vuelta.
. Un chorrito de whisky o algún licor pululando por la alacena
. Una hojita de coca que te trajistes de Bolivia