Miércoles 17 de Octubre: Con mi nuevo compañero de viaje Nahuel nos levantamos tipo 9, armamos las mochilas, desayunamos en el hostel y nos vamos para la ruta a hacer dedo con destino a Humahuaca. Estamos allí hasta el mediodía (vemos a Chucky con su auto), nos levanta un médico en su camioneta.
Llegamos a la plaza de Humahuaca. Ahora… a buscar la “casa de Lily”, una señora que vive junto a su familia en los barrios bajos, ya que tengo en posesión una carta+fotos que le envia Marion, una amiga del Bachillerato, que estuvo allí en enero y forjó una relación muy especial con la familia.
Buscamos la casa. Nos guiamos por la ayuda de la gente del lugar, hasta que encontramos la calle “Castulo Aparicio, 3ra casa, S/N”. Es acá! Nos presentamos como amigos de Marion y nos recibe Marcos, uno de los hijos de Lily; más tarde conocemos a la familia completa y almorzamos juntos. Voley con la hija de Lily.

Hacia la tarde nos vamos con Nahuel a recorrer Humahuaca. Visitamos la Iglesia, el Monumento a la Independencia e intentamos sin éxito llegar hasta la cima de un cerro desde donde se ve todo el pueblo. Charla con francesa veterana. Descansamos en una plaza y planificamos el día siguiente de nuestro viaje, destino: Iruya. Sacamos pasajes para el jueves a la mañana.


Volvemos a la casa. A la noche recorremos junto a la hija diferentes almacenes en busca de masa de prepizza para cocinar unas pizzas… luego de una ardua búsqueda encontramos. Dormimos en casa de Lily.
Jueves 18 de Octubre: Por la mañana, desayunamos y vamos con Nahuel hacia la Terminal. Lily dice que no hay drama con el pago de la estadía, que le paguemos cuando volvamos de Iruya.
Viaje en colectivo hacia Iruya, 2 horas. Ascendemos hasta los 4000 metros de altura y luego descendemos a los 3000 metros. El paisaje es INCREIBLE


Llegamos a Iruya. El pueblo es INCREIBLE. Encontramos un hostel por… por $7!!! Almuerzo de fideos e incidente con el ají puta parió.


A la tarde, emprendemos caminata hasta San Isidro, el pueblo más cercano (5 horas de caminata). No llegamos.


Recorremos Iruya. El mirador. El cementerio. Las callecitas. Y lugares para morfar.


Reviso mi capital: ESTOY AL LIMITE. $30 para dos días (o sea: hospedaje y comida en Iruya + Viaje a Jujuy Capital + Estadía en Jujuy Capital). Sacamos pasajes para volver a Humahuaca para el día siguiente.
En este momento crítico… aparecen LOS SALVADORES. Nahuel se encuentra con una pareja de franceses (Marc Liotard y Maria Luisa Meheust) que conoció en Cafayate. Vamos a cenar los 4. Luego se suma una pareja de austríacos (Kerstin Gegenbauer y el flaco que ni idea como se llamaba).
Consigo revender mi pasaje a una señora. Nahuel me paga la cena. Los franceses acceden a llevarme hasta Jujuy Capital en su auto… ALELUYA!!! Sobrevivir es posible!
Viernes 19 de Octubre: Por la mañana, Nahuel toma el colectivo hacia Humahuaca y de ahí sigue su camino hasta La Quiaca. Despedida emotiva al grito de “Io soy Terán!” (hasta el día de hoy mantenemos el contacto… con cartas, regalos y toda la onda). Me encuentro con la pareja de franceses en la puerta de la Iglesia de Iruya.
Parada en Humahuaca. Ellos se van a almorzar. Yo paso por el puesto de Lily para pagarle la estadía. Me regala una bolsa de maíz inflado y regalos para Marion. Ese maíz es mi almuerzo!
Seguimos viaje hasta Jujuy Capital. Me despido de los franceses. Nuevamente solo en Jujuy Capital. Tengo solo $20. Búsqueda infructuosa de algún albergue de mala muerte para pasar la noche, ya que tengo pasajes para el sábado por la mañana. No encuentro nada, y lo que me ofrecen es realmente deprimente. Tras una hora de búsqueda, encuentro alojamiento por $15 en “Hospedaje Castaneda”, de una vieja loca donde habitaban obreros… nunca me olvido lo que me dijo: “Cuida tus cosas que acá nadie se hace cargo de lo que te pueda faltar”.
Voy a despedir a Maria Luisa y Marc a la Terminal. Ceno un lomito con la última plata que me queda.
Noche de terror en el Hospedaje. Realmente creí que me iban a robar… escuché comentarios del tipo “Ah! Acá está parando el porteñito”.
Sábado 20 de Octubre: Por la madrugada me levanto, desayuno lo último que me queda de comida (maíz inflado) y voy rumbo a la Terminal. Allí me encuentro con Inés y viajamos juntos de regreso a Buenos Aires.
FIN