jueves, 21 de diciembre de 2006

Más datos: 2 canciones y 0 análisis

Vamos a ver que onda en estos dos ejemplos:

CASO 1

Aquí extraemos partes de la canción “Sr. Cobranza” de Las Manos de Filippi, que versionara e hiciera popular Bersuit Vergarabat.

(…)Eso no importa, porque el perro

va dejando otro perrito
que le mete a este sistema
el dedito en el (culito) y como sangra
y no es el (culo) sino el que sangra y se retuerce
es el gran (culo) de este mundo.
¡adiós al muro stalinista!
los demócratas de (mierda) y los (forros) pacifistas
(…)
Y vayanse todos a la (concha) de su madre

¿ahora que nos queda?
elección o reelección para mi es la misma (mierda)
(hijos de puta) en el congreso, (hijos de puta) en la rosada
y en todos los ministerios
van cayendo (hijos de puta)
que te (cagan) a patadas
(...)

Si escuchamos la canción (en la versión de Bersuit) vemos que empieza con un tono calmo, luego se va incrementando el volumen de la voz hasta casi gritar desaforadamente: es aquí donde empiezan a aparecer las puteadas. Al incluirlas se refuerza el mensaje de bronca y ¿desesperación?, y esto se corrobora con el hecho de que al investigador le dieron ganas de agarrar una silla y partírsela en el lomo al intendente Ivoskus que vive por aquí cerca (bendita subjetividad!).

O sea:,en este caso sirven para reforzar el acto ilocutivo, la fuerza del mensaje. Si escuchamos la versión censurada, donde se tapan las puteadas (o sea, las que están entre paréntesis) con skratch de dj’s y ruiditos varios, no se logra el mismo efecto y todo pierde su gracia. E incluso, me atrevo aquí a cambiar un poco la letra, introduciendo palabras parecidas o cuasi-parecidas (no son sinónimos absolutos) a ver como queda… pa’ muestra basta un botón:

(…)eso no importa, porque el perro

va dejando otro perrito
que le mete a este sistema el dedito (atrás) y como sangra
y no es el (ano) sino el que sangra y se retuerce
es la gran (cola) de este mundo.
¡adiós al muro stalinista!
los (malos) demócratas y los (inútiles) pacifistas
(…)
Y vuélvanse todos (de donde vinieron)

¿ahora que nos queda?
elección o reelección para mi es todo lo mismo
(Malnacidos) en el congreso, (malnacidos) en la Rosada
y en todos los ministerios
van cayendo (malnacidos) que te (muelen) a patadas
(...)

CASO 2

Esta es una canción de Mister T... sisi, Mister T! (O como se lo conoce en Argentina, Mario Baraku); el tema en cuestión es "Treat your mother right" que en español se puede encontrar como "Madre no hay más que una"
, el cual formó parte de una campaña dirigida a los niños en el año 1984:

(…)
Trátala bien, trata bien a tu madre
Trátala bien

Madre, no hay otra igual como ella
Por eso trátala bien
Madre
Yo siempre la amo
Mi madre
Entonces trátala bien, trátala bien
(…)

Y aquí está la parodia del video/canción anterior: pertenece al programa español “La Hora Chanante” (algo así como el Todo x $2 de allá), donde lo que hacen es tomar el tema anterior y modificarle la letra, así “Treat your mother right” pasa a convertirse en “Hijo de puta más”:

(…)
Hijo de puta, hay que decirlo más
Hijo de puta más

Hijo de puta, que sonoridad
Es el alfa y el omega de la vulgaridad
Cuando lo dices, te quedas guay
Porque hijo de puta no tiene rival

Gilipollas es más coloquial
Y cabronazo reconozco que no está nada mal
Pero hijo de puta es especial
Porque es un concepto como mucho más global
(…)

EPA! ¿Y que tenemos acá? Arriesgo: en el tema original de Mr. T se trata de valorizar a la madre, tratarla bien, no insultarla. En el segundo, es todo lo contrario: el “hijo de puta” es un ataque contra la sacralidad de la madre, de recuperar el “hijo de puta” porque permite un abanico geisha de expresiones que otros insultos no pueden reemplazar. Y he aquí también el efecto de la parodia: se invierten los valores del tema original, por lo que al escuchar la parodia y el tema original todo cobra mayor sentido y efecto cómico.

Entonces: corroboramos la presencia del hijo de puta en por lo menos Argentina, México y España; también existen en otros lugares pero no tenemos datos “científicos” todavía, el que quiera colaborar será bien recibido! (Pregunta: ¿Existirá en Nuerlandia?)

A su vez, el hijo de puta varía según las circunstancias (era obvio pero tenía que decirlo): no es lo mismo decir “sos un hijo de mil puta, como me vas a cagar así” que “Que hijo de puta como toca la guitarra, es impresionante!”. Se puede usar en varios contextos/situaciones diferentes, tanto en relaciones cercanas entre parientes sin que parezca un insulto como tal, o en situaciones espontáneas en donde uno deja salir las puteadas de lo más recóndito de su ser, y esto es una característica que tienen los insultos, la flexibilidad... trataremos la cuestión de las puteadas y el inconsciente la próxima!


lunes, 11 de diciembre de 2006

Los datos etnográficos y la cuestión de género

Un análisis de los putemas, entonces, no puede abordarse sin realizar un análisis de género. Insultar a las mujeres de la familia es grave, pero también podemos agregar que atribuirle características femeninas u homosexuales a un hombre es particularmente denigrante; por ejemplo, aquellos que hacen referencia a prácticas sexuales referidas a la parte de atrás, lo que deriva en una especie de vigilancia paranoica del culo, cuya penetración está en las antípodas de la masculinidad hegemónica.

Por otro lado, también puede verse cómo los estereotipos se plasman en las puteadas (el estereotipo de puto, el de puta, etc); a su vez, también hay estereotipos de puteadas, que con la inventiva o imaginación de cada individuo se van modifcando y difundiendo, lo que también denota cierta idea ¿poética?

Ya que estamos en esto y hay que rellenar espacio, arriesgo una teoría: así como en los niños existe un momento de potencialidad para la adquisición del lenguaje, en la adolescencia se registra un momento de potencialidad y creatividad para con los putemas, en especial a aquellos de los que estuvimos hablando, y esto es debido a lo que se conoce como la “dictadura de las hormonas” propia de dicha etapa liminar.

Aquí presentamos los datos etnográficos recibidos en esta semana y media, clasificados a la intuición:

MIERDA
"Te pones unas zapatillas de baile y te vas de puntitas a la mierda".
“Va fa´n culo” = Andate a la mierda
“Te vas a cagar como vaca en viaje”
"Me cago en la hostia”
"Me cago en las pindongas de Mahoma"
“Me cago en Dios Sapo”
“Subite a una tortuga y andate bien despacito a la mierda”

CULO/ORTO
“Andá a lavarte el orto”
“Andá a lavarte el orto y tomate el caldo”
“Olor a culo” “Vete a tomar por culo”
"Mono manco" = Pela la banana con la cola.
“Tu hermana la costurera” = Te rompo el culo, ¿quién te lo cose?
“Culiao”
“Negro culiao”
“Te voy a romper el orto”

APARATO REPRODUCTOR FEMENINO
“Lavatela con champú”
“La concha tuya”
“La concha de tu vieja”
“La concha mía”
“Conchud@”
“Andá a buscar un quirquincho que te cave el hoyo”
“Essta!”
“La concha de Dios”
“La concha de Cristo”

APARATO REPRODUCTOR MASCULINO
“Cara de pija”
“sobámela”
“Chupala”
“Agarrala”
“Essta!”

COGER
“Andá a hacerte coger a máquina!”
“Hacete coger por un container de toros”
“Hacete coger por un perro así te saca a pasear”
“Fuck you” (léase Fackiu y con el dedito levantado)
“Fuck you vieja”

PUT@
“Put@”
”Hijo de puta”
"Hijo de un portaviones lleno de putas"
“La puta que te parió”
“La puta madre”
“Prestame el vestido de novia de tu vieja, asi me disfrazo de la puta madre que te parió”
"Porca puttana" / "Porca troia" = Puta puerca

¿PRÁCTICAS SEXUALES? & CIA
"Andá a jugar a las muñecas con los abortos de tu vieja"

“Leche fértil” = Chicos que dejan embarazadas a chicas
“Negro pata ‘i lana”
“Cornudo”

”Guampudo”
“Yegua guampuda”

En base a esto aquí dejamos un cuadrito pedorro allá a la Lévi-Strauss con su pedorrada del análisis del mito de Edipo; lo que es interesante de ver es que, aunque acá establecemos la clásica dicotomía Hombre-Mujer, a veces los insultos pueden revertirse o crear confusión haciendo propias las características del sexo opuesto, o lo que podríamos llamar hacer referencia a los “genitales simbólicos”, por ejemplo cuando un hombre heterosexual dice “la concha mía”.
Tampoco debemos ceñirnos a la dicotomía que presentamos, y en este punto es interesante el trabajo de campo de la antropóloga Andrea Lacombre acerca de masculinidades lésbicas en un bar de Rio de Janeiro, donde las lesbianas deshacen la cuestión de género recurriendo a diversas prácticas como la pelea y el consumo de alcohol, disputándole la hegemonía del lugar a los hombres heterosexuales. Así, uno de los insultos de ellas hacia ellos es “andá, llevale la pija a tu mujer que está en tu casa esperando y dejame en paz!”. La puta madre, seguimos la próxima!




viernes, 1 de diciembre de 2006

Antropología Remixada del Honor aplicada a las puteadas

Bieeen, la cosa se va poniendo interesante (por lo menos pa’ mí); lo que tenemos que hacer es seguir juntando datos etnográficos y putemas de varios lados pa’ ampliar el análisis (ya mismo estoy en campaña, me mató el "me cago en las pindongas de Mahoma")… así que niños, usen jabón y manden puteadas! Por el momento, mientras rastrillamos la zona putémica, centrémosnos en un aspecto particular para apoyar algo que dijimos anteriormente.

Ahora vamos a hablar de un chabón que pobre lo dejamos re-descolgado hace dos posts: ¿Brad? Pitt (Rivers); lo que sigue es la versión remixada y ecléctica de los resultados de su trabajo de campo allá por la década de 1950 en la zona de Andalucía, España, joder.

Usaremos la siguiente pregunta como disparador: ¿Por qué si un pibe que se tranza muchas mujeres es considerado un winner, y en cambio una mina que se tranza a muchos hombres es considerada una reverenda puta?

Nuestro modelo de familia corresponde al del sistema mediterráneo, el de los países como España (Andalucía pertenece a la furia española) e Italia... es decir, de donde muchos de nuestros abuelos y bisabuelos nacieron. En dicho sistema existe algo que podríamos llamar “criterio doble de moralidad sexual”: por un lado, un hombre puede considerar lícito seducir a otras mujeres, pero considera muy inmoral que otros hombres seduzcan a su mujer; por otro lado, si un hombre comete adulterio es considerado como una aventura o un “pecado” menor, en tanto que si la mujer es la que mete los cuernos se considera muy grave.

Esto está en relación con algo llamado “honor”, que es un atributo de la familia, pero que depende de la voluntad de sus miembros. Existe, por un lado, el honor masculino, que es “agresivo”, hacia el exterior, se relaciona con lo profano, el ámbito público; por otro, el honor femenino, que es “vulnerable”, se relaciona con lo sagrado (por lo general es la madre la que enseña la religión a los hijos, no el padre), y al ámbito privado (las casas). También se asocia a las mujeres con la imagen de pureza de la virgen María, por esta cuestión de lo sagrado.

Así, es frecuente escuchar comentarios del tipo “andá a lava’ lo platos!” o cosas así relativas a la tarea de la mujer en el hogar, como si se la estuviera expulsando del ámbito público… hoy en día, en nuestra sociedad, ya está más flexibilizado todo esto… ¿pero que pasaría si un árbitro femenino intentara dirigir un Boca-River?

Por esto se dice que el honor de los hombres es agresivo, arruina el honor de otras familias; sin ir más lejos, chamuyando minas (el arquetípico modelo del “Don Juan”). En contrapartida, las mujeres poseen un honor “vulnerable”, susceptible de ser destruido.

Esto se ve con claridad en la relación entre el suegro y el noviecito que la hija de éste lleva a casa: hay un peligro máximo ya que si la hija no responde emocionalmente no se casará, pero si apura mucho los pasos vera arruinado su honor y el de su familia, será una puta, una yegua, una… una… bueno, creo que se entendió, ¿no?
Por lo general, la relación suegro/yerno al principio es de máxima tensión, porque el padre de la mina actúa como un celoso guardián (el clásico “guardabosques”), ya que no está dispuesto a ceder el honor de aquélla que guarda el carácter sagrado (la minita), y así establece una relación de autoridad con el noviecito; una vez q se casan ambos (ay, que tierno), ahora el esposo es el encargado de cuidar el honor de la muchacha (puede estar también como “en alianza” con el suegro), ya que se verá perjudicado en caso de que a la mina se le ocurra revolear la chancleta.

Por eso, las mujeres tienen un poder que no es visible, pero que es importante (reconozcamos, somos débiles cheee): pueden arruinar el honor de los hombres… ¿que es considerado mas grave: una mujer cornuda o un hombre cornudo? Creo que lo segundo, por ejemplo en los chistes de Corona siempre se habla del “cornudo” y no de la “cornuda”... aparte es más gracioso.

Así, lo que podemos sacar de todo esto que los putemas más graves generalmente hacen referencia a las mujeres de la familia, justamente porque representan lo “sagrado” de la misma: es más común dirigirse con mala leche a alguien con los putemas “la concha de tu abuela”, “pedazo de reverendo hijo de puta”, que decirle “la pija de tu abuelo”, “pedazo de reverendo hijo de puto” (aunque lo de “hijo de puto” puede ser válido, porque se alude a la no masculinidad del padre… pero aún así no se utiliza demasiaú).

Y todavía se puede seguir reforzando la agresividad metiéndose con la créme de la créme: la religión. Por ejemplo, atribuirle propiedades femeninas a un Dios o a un profeta (en el caso de “la concha de Cristo”, la “concha de Dios”), o atribuirle características batracias a los mismos (“me cago en Dios sapo”).

Madonna Santa, seguimos la próxima!